AQUÍ y ALLÁ A 50 años del 68

MIGUEL TIMOSHENKOV

Analista Político

 

LO DIJO ALEXANDER: Cinco décadas bastaron para la alternancia de un gobierno diferente para los mexicanos.

 

* El General Lázaro Cárdenas condenó usar soldados de la revolución para atacar a estudiantes.

* Octavio Paz renunció como embajador en la India en el 68.

* Díaz Ordaz dijo: “Estoymás orgulloso de mi gobierno, pero más de 1968 porque me permitió servir y salvar al país. Les guste o no les guste”.

* Salvador del Toro Rosales envió a prisión a los estudiantes como fiscal federal y en Nuevo Laredo apaciguó el baño de sangre.

 

Podrán o no coincidir que después de 50 añosel Movimiento Estudiantil de 1968 en México alcanzó la alternancia en el país. Nuestra lucha estudiantil fue resistencia social. El desacuerdo en anteriores movimientos en 1949, 1952 y 1956 se perfiló por espacios que cambiarían el destino de México. El ex presidente Gustavo Díaz Ordaz trasladó de riña común a un asunto de “seguridad nacional”la camorra colectiva que inició entre alumnos de las Vocacionales 2 y 5 en La Ciudadela, marcando la inclusión de intelectuales, estudiantes y sociedad, para abolir el autoritarismo del gobierno ejercido por el Partido Revolucionario Institucional (PRI). A medio siglo de los eventos del 68, el PRI quedó pulverizado por el cansancio de una ominosa clase política que trasladó a México a la pobreza y degradación en medio de su corrupción, impunidad y escenarios de muerte. Se busca reducir las desigualdades políticas, civiles, liberar a presos políticos y guiar al país por un camino más democrático y menos represivo. Hago un repaso de cuando tenía 18 años y era alumno de la Vocacional 5 en la capital mexicana, militante de las juventudes del Partido Popular Socialista (PPS), y estaba sumado con estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad Pedagógica Nacional, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Universidad La Salle, Universidad Iberoamericana, el Instituto Politécnico Nacional, el Colegio de México y la Escuela de Agricultura de Chapingo, además de obreros, profesionales, profesores, amas de casa e intelectuales en busca de un mejor país. Este movimiento nacional, convocado por el Consejo Nacional de Huelga, buscaba abolir el autoritarismo oficial confirmado por el presidente Díaz Ordaz. Otras luchas surgieron como el Movimiento Revolucionario del Magisterio, en 1956, en busca de un aumento salarial, además de la lucha, en 1964, por la Alianza de Médicos Mexicanos, Asociación Civil, buscando mejores pagos y mejores condiciones laborales. Tal vez mi inclusión no tenía valor porque era un estudiante sumado a los miles que sentían y buscaban una nueva ruta de la vida de México, pero nuestra lucha está dando frutos. El rechazo nacional surgió por dos puntos torales; primero porque los granaderos disolvieron la turba e intervino las sedes Vocacionales 2 y 5 implicadas en la reyerta, y por otro lado, la manifestación por la CNED por varios estudiantes de la UNAM y del IPN, además de varios miembros de la Juventud Comunista que tenían como motivo conmemorar la Revolución Cubana y el XV Aniversario del Asalto al Cuartel de Moncada en Cuba. La primera manifestación salió de la Plaza de la Ciudadela y terminó en la Plaza del Carillón del Casco de Santo Tomás, pero entonces varios estudiantes propusieron que la marcha fuera llevada hasta el Zócalo. Gran parte de la marchistas aceptaron dirigirse al Zócalo por lo que tomaron autobuses hasta el Panteón de San Fernando y de allí al Zócalo. Luego de encontrarse y darle espacio a la otra marcha para que siguiera su camino, la manifestación continuó su rumbo hasta que fue sorprendida en Madero y Palma por los granaderos que los atacaron hasta hacerlos retroceder. Ante esto, los manifestantes se dirigieron hasta el Hemiciclo a Juarez donde se encontraban los otros marchantes y les informaron de la situación. Así, un tumulto conformado por personas de las dos manifestaciones se dirigió de nuevo al Zócalo. Los estudiantes se sumaron otras corrientes ideológicas que se solidarizaron contra la represión. La incursión a la sede del Partido Comunista Mexicano, donde granaderos y el ejército arrestaron a sus miembros, generó otro ataque a las Preparatorias 1 y 3. Ante este virtual ataque a la autonomía, Javier Barros Sierra, rector de la UNAM, condenó los hechos en un discurso que es criticado por los estudiantes. Otras marchas se sumaron como la del 27 de Agosto que reunió a 30 mil manifestantes en el Zócalo, pero la madrugada del día 28 los granaderos usaron su fuerza represiva. En septiembre hubo otras marchas con mayor represión como la del Silencio el día 13. La del 18 de septiembre en La Ciudadela de la UNAM donde ingresó el Ejército y con fusiles, ametralladoras y bazucas amenazaron a los estudiantes, quienes usaron armas de bajo calibre como bombas molotov. En el Casco de Santo Tomás y la Unidad Profesional Zacatenco reportaron 33 heridos y 660 soldados. El primero de octubre de 1968 las fuerzas armadas abandonan la UNAM y el IPN, pero un día después la violencia llegaría a su punto más álgido cuando el Ejército abrió fuego contra quienes se manifestaban en la Plaza de Las Tres Culturas en Tlatelolco, dejando un saldo de por lo menos 200 muertos, según datos de la BBC de Londres, pero puedo asumir que habría más de 400 muertos. Miles de alumnos fueron detenidos y otros muchos nos alejamos a nuestros estados. El escritor Octavio Paz, al conocer los resultados del ataque del Ejército a los estudiantes, decidió renunciar como Embajador en la India. Por su parte, el General Lázaro Cárdenas, ex presidente de México, dijo que no podría dar crédito que los soldados de la revolución hubieran sido usados para atacar a los estudiantes y al pueblo mexicano, sin embargo Gustavo Díaz Ordaz, en su quinto informe de gobierno, dijo: “Asumo íntegramente la responsabilidad, personal, ética, social, jurídica, política e histórica por las decisiones del gobierno en relación con los sucesos de 1968”.Con esa declaración, Díaz Ordaz le dejó a Luís Echeverría Álvarez, secretario de gobernación, el camino a la presidencia. Sin embargo, el Movimiento Estudiantil del 68 llevó a Díaz Ordaz a un mundo de desasosiego y su salud se minó ante la gran responsabilidad de tantas muertes. En 1970, Díaz Ordaz arribó al Estadio Azteca en helicóptero para inaugurar el IX Campeonato Mundial de Fútbol y los asistentes le lanzaron su desprecio a través de rechiflas e insultos. Para 1977, el ex presidente fue nombrado embajador de México en España y la prensa lo trasladó nuevamente a 1968.  Con golpes en la mesa, Díaz Ordaz señaló: “Va a España un mexicano limpio, que no tiene las manos manchadas de sangre.De lo que estoy más orgulloso de mi gobierno, es de 1968, porque me permitió servir y salvar al país, les guste o no les guste, con algo más que horas de trabajo burocrático, lo puse todo; vida, integridad física, peligros y la vida de mi familia, mi honor, mi nombre y ser parte de la historia”. Es un hecho que numerosas versiones habrán surgido del movimiento, dependiendo quien escribe la historia, pero en esa parte de la historia se incluye el Licenciado Salvador del Toro Rosales, que fungió como fiscal especial para acusar a los estudiantes. Después, en 1972, me encontré con Del Toro Rosales que llegó a Nuevo Laredo como el “Fiscal del Hierro”,una leyenda que dio guerra a los grupos criminales, apoyado por el Ejército y con permiso de matar, como lo hizo en el rancho de José Tamez donde el Ejército dio muerte a numerosos individuos, muchos de ellos que dormían, y los colocaron en diversas áreas del rancho, algunos con las botas al revés.(Las opiniones expresadas en este editorial son exclusivas del autor. Sus comentarios puede enviarlos a (МИГУЭЛь ТUMOWEHKO6) Miguel Timoshenkov en chenkov99@yahoo.como miguelmitimoshenkov@gmail.com).

 

 

 

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