La imprescindible compañía.


Columna: Reflexiones en voz alta

La imprescindible compañía.

Por: Magdalena Moreno Ortíz.

El contexto en el que nos ha situado la pandemia por el COVID-19 ha cambiado la idea que teníamos de la convivencia humana. Nos hemos adecuado a limitar el contacto físico (la proximidad, dicen los antropólgos) con las otras personas y las herramientas digitales han sido grandes aliadas para permanecer, aun en la distancia, cerca de nuestros seres queridos; también han contribuido para seguir en marcha con las responsabilidades laborales de muchos.

El sistema educativo no ha sido la excepción, a través de la distancia y por medio de la virtualidad y de los medios de comunicación, maestras y maestros han logrado que los contenidos didácticos lleguen hasta sus alumnos, cumpliendo así con los planes educativos y el currículo escolar. Pero, ¿es esta ruta tecnológica y/o remota de la que se tomó mano, la óptima en la relación docente-alumno?

Evoquemos los antecedentes de la educación en la antigüedad en donde se instruían una serie de preceptos morales, sociales, estilos de vida, escritura, oratoria, educación militar y física que se transmitían de padre a hijo, que no necesariamente se limitaban al seno familiar, sino que se adoptaba un carácter familiar en la que el maestro solía llamar a su discípulo “hijo”, la educación así, se transmitía de generación en generación y a través de la palabra. (Salas, 2012)

Con la historia recordamos los hechos que forjaron lo que es hoy la educación, los antiguos métodos distan mucho de los actuales, sin embargo, sigue siendo en las aulas y en las escuelas donde se forman los hombres y mujeres, que como antaño, tomarán el tintero en el futuro para continuar escribiendo la historia de los pueblos.

Es cierto, el mundo ha cambiado, también el contexto y de manera consecuente el sistema educativo, los planes y programas de estudios, los libros de texto. Hemos ido del método tradicionalista al constructivista, del Nuevo modelo para educar en la libertad y la creatividad, o a la conformación de una escuela mexicana en la que prevalecen los términos de equidad, la inclusión y la calidad y hoy nos sorprende un cambio global que nos lleva de la normalidad acostumbrada a una contingencia, que a su vez nos ha encaminado a la llamada “nueva normalidad”.

Sin embargo, hay algo que no cambia, que permanece y es esa sinergia que se gesta en cada lugar donde se encuentran un alumno y un maestro.

Los más de 70 días de confinamiento lo han dejado de manifiesto… ni los más sofisticados dispositivos, ni las pantallas o los más elaborados materiales impresoshan logrado suplir la figura del docente, que se percibecomo un experto de la pedagogía y la didáctica, pero también de la calidez, de la comprensión y del acompañamiento. La tecnología es limitada. Es transitoria y puede volverse obsoleta muy pronto. Lo que es una constante, sin embargo, es el maestro en el aula” (Wright, 2013).

Si bien es cierto que en las clases a distancia que podemos ver en los medios de comunicación, se cuenta con maestras y maestros profesionales,preparados y hábiles en el manejo de las cámaras y micrófonos, existe un elemento intangible pero visible en los pequeños: un vacío de calidez, de cercanía y de compañía que finalmente el docente y el alumno construyen solamente en la convivencia personal diaria.  

La “nueva normalidad” traerá consigo innumerables modificaciones a nuestra dinámica habitual, lo que no podremos cambiar es la imprescindible compañía de la maestra y del maestro, esa que las y los alumnos asumen con cierto tinte de complicidad.

Y es que ser profesor precisa una considerable preparación académica aunada a una significativa dosis de estoicismo, tolerancia, apego y un almagrandiosa para alojar ahí cada ciclo escolar, a más de 30 nuevas niñas y niños que sin pedir consentimientose quedarán para siempre.

Magdalena Moreno Ortíz.

magdamo19012018@gmail.com

Socióloga.

Maestra en Trabajo Social.

Promotora de la inclusión, equidad, cultura y derechos humanos de la infancia y juventud.

Actualmente Subsecretaria de Educación Básica en Tamaulipas.

 

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