Declaración final acerca de la novena reunión del Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional (2005) sobre la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19)


La novena reunión del Comité de Emergencia convocada por el Director General de la OMS en virtud del Reglamento Sanitario Internacional (2005) (RSI) en relación con la pandemia de enfermedad por coronavirus (COVID-19) se celebró el viernes 22 de octubre de 2021 de 13.00 a 17.05 horas (horario de Ginebra, CEST).

Desarrollo de la reunión

Los miembros y asesores del Comité de Emergencia fueron convocados por videoconferencia.

El Director General dio la bienvenida al Comité y agradeció a sus miembros y asesores su apoyo y orientación durante la pandemia de COVID-19. Destacó la importancia de la labor del Comité teniendo en cuenta los retos que sigue planteando la pandemia de COVID-19. El Director General hizo hincapié en la necesidad de adoptar un enfoque de vacunación adaptado y basado en el riesgo, junto con las medidas sociales y de salud pública apropiadas, y reiteró el llamamiento mundial a la acción para ampliar la vacunación con el fin de lograr una cobertura del 40% de la población de todos los países para finales de 2021.

Los representantes de la Oficina del Asesor Jurídico (LEG) y del Departamento de Conformidad, Gestión de Riesgos y Ética (CRE) informaron a los miembros sobre sus funciones y responsabilidades. El responsable en materia de ética de CRE proporcionó a los miembros y asesores una visión general del proceso de declaración de intereses de la OMS. Se informó a los miembros y asesores de su responsabilidad individual de revelar a la OMS, de manera oportuna, cualquier interés de naturaleza personal, profesional, financiera, intelectual o comercial que pueda dar lugar a un conflicto de intereses percibido o directo. Además, se les recordó su deber de mantener la confidencialidad de los debates de la reunión y del trabajo del Comité. Se preguntó a todos los miembros presentes. Dos miembros informaron de cambios en sus responsabilidades profesionales desde la última reunión, pero sus nuevas funciones fueron evaluadas y no se consideró que generaran un conflicto de intereses. Un asesor ha obtenido un puesto en la OMS y ya no participará en el Comité en su antigua función. Por tanto, no se identificó ningún conflicto de intereses.

La Secretaría dio la palabra al Presidente, el Profesor Didier Houssin. El Profesor Houssin repasó los objetivos y el orden del día de la reunión.

La Secretaría presentó información actualizada sobre:

  • el contexto epidemiológico mundial y los factores que impulsan la transmisión;
  • la evolución prevista de la COVID-19 y la previsión de posibles escenarios futuros;
  • el desafío actual de la inequidad mundial en materia de vacunas contra la COVID-19 y las previsiones de aumento del suministro de vacunas del Mecanismo COVAX; y
  • la creciente coherencia de los Estados partes en el seguimiento de las recomendaciones relativas a las medidas sanitarias respecto del tráfico internacional.

El Comité debatió cuestiones clave como:

  • los esfuerzos y desafíos en materia de vigilancia del SARS-CoV-2;
  • la inmunidad adquirida a través de la infección natural o la vacunación y la protección que ofrecen ambas;
  • la utilidad de las revisiones de la acción en curso para que los Estados partes informen y mejoren los esfuerzos de respuesta; y
  • la importancia de seguir aplicando medidas sociales y de salud pública pluridimensionales y basadas en el riesgo.

El Comité expresó su preocupación por los retos a los que se enfrenta la Región de África para responder a la pandemia de COVID-19, en particular el acceso a suficientes vacunas, pruebas diagnósticas y tratamientos, así como la recopilación, el análisis y la notificación de datos epidemiológicos y de laboratorio de calidad, incluidos los datos de secuenciación genómica, necesarios para monitorear la evolución de la pandemia de COVID-19. El Comité instó a que la Región y sus Estados Miembros dispongan de recursos, capacidades y apoyo técnico adecuados para reforzar sus esfuerzos de vigilancia y respuesta.

El Comité agradeció a la OMS su liderazgo en la coordinación de la respuesta mundial a la pandemia de COVID-19 y su continuo esfuerzo y apoyo a los Estados partes en la presentación de información sobre la aplicación de las recomendaciones temporales. El Comité destacó la necesidad de que la Sede de la OMS, las oficinas regionales y las oficinas en los países sigan apoyando a los Estados partes en la aplicación de las recomendaciones temporales y la presentación de informes al respecto.

El Comité reconoció la importancia de la coordinación continua por parte de la OMS de las agendas de investigación a corto, medio y largo plazo para abordar las lagunas de conocimiento y responder a la evolución de la pandemia. Es necesario seguir investigando los aspectos de «Una sola salud» del SARS-CoV-2, las herramientas y los dispositivos médicos (como mascarillas y respiradores reutilizables), y las vacunas, las pruebas diagnósticas y los tratamientos de próxima generación para el control a largo plazo de la pandemia. Además, es necesario investigar para comprender el impacto atribuible de las medidas sociales y de salud pública individuales y combinadas en el contexto de la evolución de la pandemia, incluidos los aspectos relacionados con las variantes, la inmunidad del huésped frente a la infección natural y la inmunidad derivada de las vacunas.

The Committee underlined that, while progress has been made through increased uptake of COVID-19 vaccines and therapeutics, analysis of the present situation and forecasting models indicate that the pandemic is far from finished. The Committee emphasized that there is a critical need for States Parties to continue using all available tools including PHSM, vaccination, diagnostics, therapeutics, and effective communications to control the pandemic and mitigate its negative impacts on health as well as social-economic and educational contexts. In addition, the Committee recognized that the protracted nature of the COVID-19 pandemic poses an additional burden in the context of complex humanitarian emergencies, mass migration, population displacement, and other crises. As such, the Committee suggested States Parties consider revising their preparedness and response plans and assistance policies to account for these interdependencies.

The Committee unanimously agreed that the COVID-19 pandemic still constitutes an extraordinary event that continues to adversely affect the health of populations around the world, poses a risk of international spread and interference with international traffic, and requires a coordinated international response. As such, the Committee concurred that the COVID-19 pandemic remains a public health emergency of international concern (PHEIC) and offered its advice to the Director-General.

The Director-General determined that the COVID-19 pandemic continues to constitute a PHEIC. He accepted the advice of the Committee and issued the Committee’s advice to States Parties as Temporary Recommendations under the IHR.

The Emergency Committee will be reconvened within three months or earlier, at the discretion of the Director-General. The Director-General thanked the Committee for its work.

Recomendaciones temporales a los Estados partes

Aunque el Comité observó que existen matices asociados a los diversos contextos regionales respecto de la aplicación de las recomendaciones temporales, identificó los siguientes aspectos críticos para todos los países:

  1. RECOMENDACIÓN MODIFICADA: Seguir adoptando medidas sociales y de salud pública basadas en la evidencia y herramientas que salvan vidas, como los tratamientos, las pruebas diagnósticas y las vacunas contra la COVID-19 recomendados por la OMS. Se aconseja a los Estados partes que ajusten periódicamente sus estrategias de respuesta mediante el seguimiento de su situación epidemiológica, la evaluación de sus puntos vulnerables, incluida la capacidad de sus sistemas de salud, así como la consideración del cumplimiento de las medidas sociales y de salud pública individuales y combinadas y su impacto. El uso de mascarillas, el distanciamiento físico, la higiene de las manos y la mejora de la ventilación de los espacios interiores siguen siendo fundamentales para reducir la transmisión del SARS CoV-2. La práctica de las medidas sociales y de salud pública establecidas en respuesta a los casos individuales o a los conglomerados de casos, como el rastreo de contactos, la cuarentena y el aislamiento, debe seguir adaptándose al contexto epidemiológico y social y reforzarse. Enlace a las orientaciones de la OMS 
  2. RECOMENDACIÓN MODIFICADA: Adoptar un enfoque de las concentraciones masivas basado en el riesgo evaluando, mitigando y comunicando los riesgos. Reconocer que hay diferentes factores impulsores y niveles de tolerancia al riesgo en lo que respecta a las concentraciones y migraciones masivas es fundamental para tener en cuenta el contexto epidemiológico (incluida la prevalencia de las variantes preocupantes, la fuerza de la transmisión y la capacidad de rastreo de los contactos y de realización de pruebas) al realizar esta evaluación del riesgo en consonancia con las orientaciones de la OMS. En particular, los Estados partes frágiles y vulnerables necesitan apoyo adicional para hacer frente a los desafíos que plantean los conflictos, la migración masiva o las reuniones masivas no planificadas durante la pandemia de COVID-19. Enlace a las orientaciones de la OMS
  3. RECOMENDACIÓN MODIFICADA: Hacer realidad el llamamiento a la acción formulado por la OMS para que al menos el 40% de la población de todos los países esté vacunada para finales de 2021. Es necesario aumentar la solidaridad mundial y la capacidad de producción para proteger a las poblaciones vulnerables de la aparición y propagación de las variantes del SARS CoV-2. Se pide a los Estados partes que compartan las dosis para aumentar la equidad vacunal a nivel mundial y que utilicen un enfoque gradual de la vacunación, de acuerdo con las recomendaciones del SAGE. Los programas de vacunación deben incluir a las poblaciones vulnerables, entre ellas los marinos y las tripulaciones aéreas. Para mejorar la utilización de las vacunas, se alienta a los Estados partes a evaluar los factores que facilitan y obstaculizan la vacunación. Enlace a la hoja de ruta del SAGE de la OMS para el establecimiento de prioridades y a la declaración provisional del SAGE sobre las dosis de refuerzo de vacunas contra la COVID-19
  4. RECOMENDACIÓN MODIFICADA: Mejorar la vigilancia del SARS-CoV-2 y seguir informando a la OMS para permitir la rápida identificación, el seguimiento y la evaluación de las variantes, así como el seguimiento continuo de la evolución de la pandemia y su control. Se alienta a los Estados partes a que refuercen sus sistemas de vigilancia aplicando un enfoque de doble vertiente para los eventos agudos y las estrategias de vigilancia molecular, en particular utilizando en tiempo oportuno datos de vigilancia genómica representativos. Los Estados partes deberían aprovechar las redes nacionales, regionales y mundiales existentes, como el Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Gripe, para la vigilancia del SARS-CoV-2. Enlace a las orientaciones de la OMS
  5. RECOMENDACIÓN AMPLIADA: Mantener los servicios de salud esenciales con suficiente financiación, suministros y recursos humanos; fortalecer los sistemas de salud para hacer frente a las repercusiones de la pandemia en la salud mental de adultos y niños, los brotes de enfermedades concurrentes y otras emergencias. Enlace al documento de posición de la OMS
  6. RECOMENDACIÓN AMPLIADA: Continuar con un enfoque basado en el riesgo para facilitar los viajes internacionales y compartir información con la OMS sobre el uso de las medidas de viaje y su justificación de salud pública. De acuerdo con el RSI, las medidas (por ejemplo, el uso de mascarillas, las pruebas, el aislamiento/la cuarentena y la vacunación) deben basarse en la evaluación de riesgos, tener en cuenta las circunstancias locales y evitar que la carga financiera recaiga sobre los viajeros internacionales, de conformidad con el artículo 40 del RSI. Enlace a las orientaciones de la OMS
  7. RECOMENDACIÓN AMPLIADA: NO exigir una prueba de vacunación contra la COVID-19 para los viajes internacionales como única vía o condición para permitir los viajes internacionales, dado el limitado acceso mundial y la distribución desigual de las vacunas contra la COVID-19. Los Estados partes deberían considerar un enfoque basado en el riesgo para la facilitación de los viajes internacionales levantando o modificando las medidas, como los requisitos de realización de pruebas y/o cuarentena, cuando sea apropiado, de conformidad con las orientaciones de la OMS. Enlace al documento de posición provisional de la OMS y Enlace a las orientaciones de la OMS
  8. RECOMENDACIÓN MODIFICADA: Reconocer todas las vacunas que han sido incluidas en la lista de uso en emergencias de la OMS y todos los calendarios de vacunas según las recomendaciones del SAGE, en particular en el contexto de los viajes internacionales. Enlace a la explicación de la OMS acerca de la lista de uso en emergencias de la OMS y Enlace a la lista de uso en emergencias de la OMS
  9. RECOMENDACIÓN AMPLIADA: Abordar los déficits de compromiso comunitario y comunicación a nivel nacional y local para reducir la transmisión de la COVID-19, contrarrestar la desinformación y mejorar la aceptación de las vacunas contra la COVID-19, cuando corresponda. Esto requerirá reforzar los mensajes de que se necesita una respuesta integral de salud pública. Enlace a los recursos de comunicación de riesgos de la OMS
  10. RECOMENDACIÓN NUEVA: Apoyar la utilización de los tratamientos recomendados por la OMS mediante el aumento de su accesibilidad y asequibilidad. La producción local y la transferencia de tecnología pueden contribuir al acceso equitativo a los tratamientos a nivel mundial.

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