En la COP26, los países se comprometen a desarrollar sistemas de salud compatibles con el clima


En la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), un grupo de 50 países se comprometieron a desarrollar sistemas de salud resilientes frente al cambio climático y con bajas emisiones de carbono, como respuesta a las pruebas cada vez más numerosas de los efectos del cambio climático sobre la salud de las personas.

Los Gobiernos de esos 50 países, entre los que figuran algunos de los más vulnerables a los perjuicios para la salud causados por el cambio climático, así como algunos de los principales emisores mundiales de carbono, se comprometieron a adoptar medidas concretas para crear sistemas de salud resilientes frente al cambio climático.

De esos países, 45 se comprometieron también a transformar sus sistemas de salud para que sean más sostenibles y reduzcan sus emisiones de carbono. Asimismo, 14 países establecieron una fecha límite para que las emisiones netas de carbono sean igual a cero, a más tardar para 2050.

Los compromisos se contrajeron como parte del Programa de Salud de la COP26, una alianza entre el Gobierno del Reino Unido, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Paladines para la acción climática y grupos promotores de la salud, entre ellos, Salud sin Daño.

«El futuro de la salud se ha de forjar a partir de sistemas de salud resilientes frente a los efectos de epidemias, pandemias y otras emergencias, pero también a las consecuencias del cambio climático, en particular los fenómenos meteorológicos extremos y la creciente carga de morbilidad por diversas enfermedades relacionadas con la contaminación atmosférica y el calentamiento del planeta,» dijo el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la Organización Mundial de la Salud.

«Además, los sistemas de salud deben ser parte de la solución mediante la reducción de sus emisiones de carbono. Aplaudimos a los países que se han comprometido a desarrollar sistemas de salud resilientes frente al cambio climático y con bajas emisiones de carbono, y esperamos ver a muchos otros siguiendo su liderazgo en el futuro próximo.»

Los países que se comprometieron a desarrollar sistemas de salud sostenibles con bajas emisiones de carbono son: la Argentina, Fiji, Malawi, España, los Emiratos Árabes Unidos, los Estados Unidos de América y otros 39 países. Los países que se comprometieron a mejorar la resiliencia de sus sistemas de salud frente al cambio climático incluyen a Bangladesh, Etiopía, Maldivas, los Países Bajos y otros 45 países.

Por ejemplo, para responder al incremento de ciclones e inundaciones repentinas, así como a los aumentos de los niveles del mar que provocan escasez de agua potable debido a la infiltración de agua salada, el Gobierno de Fiji construye infraestructura sanitaria resiliente frente al cambio climático, mejora el personal de salud y presta servicios de energía sostenibles a los establecimientos de salud.

«El mensaje de la OMS y de los profesionales de la salud de todo el mundo es claro: el cambio climático es un enorme desafío para la salud y debemos actuar ya. Realmente, me complace ver el nivel de las aspiraciones de tantos países que priorizan esta cuestión a través del Programa de Salud de la COP26. El firme liderazgo del sector de la salud es vital para asegurar la protección de nuestras poblaciones contra los efectos del cambio climático mediante el mejoramiento de la resiliencia de los sistemas de salud ante el cambio climático y la reducción de las emisiones del sector de la salud,» dijo la Sra. Wendy Morton, Ministra para Europa y las Américas de la Oficina del Reino Unido para Asuntos Exteriores, la Commonwealth y el Desarrollo.

Los países contraen estos compromisos tras una encuesta realizada esta semana por la OMS, a tenor de la cual la mayoría de los países incluyen ahora la salud en sus planes nacionales contra el cambio climático relativos al Acuerdo de París, aun cuando muchos de esos planes todavía carecen de medidas sanitarias o mecanismos de apoyo.

«Estos compromisos gubernamentales ejemplifican el creciente movimiento sanitario mundial que promueve medidas por el clima. En todo el mundo, médicos, enfermeras, hospitales, sistemas de salud y ministerios de salud están reduciendo su huella de carbono, mejorando la resiliencia y promoviendo una transición justa que ponga la salud en el centro de una civilización sin carbono,» dijo el Sr. Josh Karliner, Director Internacional de Programa y Estrategia de Salud sin Daño.

Además de los compromisos nacionales, 54 instituciones de 21 países que representan a más de 14 000 hospitales y centros de salud se han sumado a la iniciativa de la CMNUCC Carrera hacia el cero, y se han comprometido a lograr que sus emisiones netas de carbono sean igual a cero.

Un número sin precedentes de dirigentes del ámbito de la salud están participando en la COP26, y más de 45 millones de profesionales de la salud, que representan a las dos terceras partes del personal de salud de todo el mundo, han firmado una carta en la que instan a los gobiernos a adoptar medidas más firmes, y señalan que «los hospitales, dispensarios y comunidades de todo el mundo ya están haciendo frente a los daños para la salud causados por el cambio climático.»

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